domingo, 11 de noviembre de 2012

A LA HUELGA. Están matando la sanidad pública
Unos 500 facultativos votan en una asamblea parar contra "el desmantelamiento de la sanidad". El Colegio de Médicos "rechaza de forma rotunda" las reformas de Ignacio González

ELENA G. SEVILLANO. 09/11/2012 18:14

La cita era a las cinco de la tarde del miércoles en el Colegio de Médicos de Madrid. Convocaba la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (AFEM), una entidad de reciente creación sin sindicatos ni partidos políticos. Las 500 plazas del anfiteatro enseguida se revelaron escasas: muchos se quedaron fuera pese a mostrar su carné de colegiados. Finalmente, y tras varias intervenciones, tocó votar qué hacer para protestar por lo que esta asociación considera "el desmantelamiento de la sanidad pública" que traen consigo las últimas decisiones del Gobierno regional. Por unanimidad, según AFEM, los médicos decidieron iniciar una huelga indefinida en la última semana de noviembre.
"Las medidas anunciadas por el Gobierno regional pretenden desmantelar la sanidad pública madrileña y afectarán directamente a la atención sanitaria de cerca de 1,3 millones de ciudadanos y a la situación laboral de unos 8.000 profesionales", asegura la asociación en una nota divulgada ayer. El presidente de AFEM, Pedro González, afirmó durante la asamblea: "La situación es tan dramática que o hacemos algo, o dentro de unos años no tendremos sanidad pública para nuestros hijos o mayores". Añadió que la situación es "extremadamente grave, sobre todo porque detrás de todo ello hay intereses económicos más allá del ahorro de costes”.
También el miércoles la junta directiva del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem) manifestó su oposición rotunda a las medidas incluidas en el Plan de garantías para la sostenibilidad del sistema sanitario público, presentadas la semana pasada por el consejero de Sanidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty, "por la forma en la que se han elaborado sin contar con la organización colegial, que demanda una participación activa en la toma de decisiones, ni con otras asociaciones profesionales y sociedades científicas".
Los médicos de AFEM manifestaron en la asamblea su "más absoluto rechazo" a las medidas que el Gobierno regional quiere aplicar en los Presupuestos de 2013, que incluyen el euro por receta, la privatización total de seis hospitales de la red pública, la externalización de la gestión del 10% de los centros de salud de la región y la transformación del hospital de La Princesa en un centro especializado en patologías de los mayores de 75 años y del Carlos III en un centro de media y larga estancia, entre otras.
Esas medidas son, según la asociación, "injustas y absurdas, pues carecen de fundamento técnico", además de haberse tomado con improvisación y oscurantismo, sin consultar a los profesionales ni a los ciudadanos afectados". La nota de AFEM explica que "la evidencia científica internacional demuestra que la privatización de la sanidad multiplica los gastos y empeora los resultados en salud. Algunas como la implantación del euro por receta afectarán fundamentalmente a los más vulnerables, como ancianos, enfermos crónicos o personas con escasos recursos económicos".
El Colegio de Médicos, aseguró en una nota de prensa, "se opone rotundamente a la transformación de los hospitales de La Princesa y el Carlos III porque va a suponer una reducción de la calidad asistencial a la población asistida, no se ha contado con los profesionales de los centros para esa transformación y no se ha previsto qué va a ocurrir con las unidades de referencia de dichos hospitales". El Colegio también se opone "a la externalización de la gestión del personal sanitario de los hospitales públicos, en tanto que, tal como se ha planteado, puede acarrear un deterioro en la calidad asistencial al producir una reducción de plantillas y una reordenación de los recursos humanos que va a suponer un despido encubierto de un gran número de médicos interinos y eventuales, así como una importante pérdida de potencial docente y de formación continuada".
Esta institución, que agrupa a cerca de 40.000 colegiados, se muestra "preocupada por la incertidumbre que genera el plan sobre la formación de los futuros médicos, exige que se garantice la calidad de la docencia de los servicios con residentes y de las unidades docentes en los hospitales que van a pasar a ser de gestión privada mediante auditorías, y advierte que una formación que no cumpla criterios de calidad lleva aparejado un deterioro de la calidad asistencial". "Asimismo, los residentes han manifestado a la Junta Directiva del Icomem su disposición a secundar cualquier tipo de movilización convocada por otras organizaciones profesionales", añade.
El Colegio rechaza también el euro por receta "porque puede afectar de forma negativa al cumplimiento terapéutico y porque existen otras medidas alternativas, como el desarrollo y la implantación de la receta electrónica". La única de las medidas con las que se muestra parcialmente de acuerdo es la externalización de la gestión del 10% de los centros de salud: "El Colegio de Médicos de Madrid apoya la autogestión de centros de salud, ahora bien desde el actual modelo de Área única, desarrollándolo y contando con los profesionales. Cualquier otro modelo de autogestión precisa de un desarrollo normativo previo y de tiempo suficiente para ser implantado", señala.
AFEM ha invitado a los representantes de otros colectivos sanitarios, como enfermeras y auxiliares, a sumarse a sus movilizaciones. También a los pacientes, dado que "los principales perjudicados del desmantelamiento del actual sistema sanitario son los pacientes, y pacientes somos todos". La asociación ha empezado a distribuir entre sus médicos, y éstos a repartir en las consultas, una hoja informativa para los pacientes. "Están desmantelando la sanidad: venden hospitales, cierran centros de especialidades, van a echar a miles de médicos y enfermeras, quizás a los tuyos", asegura. "La sanidad seguirá siendo gratis. No lo vas a pagar solo con tu dinero (impuestos). Lo vas a pagar con tu salud y la de los tuyos", añade. "Es urgente que nos unamos: ¿médico? ¿enfermera? ¿paciente? No importa lo que seas".
El Colegio de Médicos ha ofrecido su ayuda a la Consejería de Sanidad, pero también le ha pedido que "retire" las medidas anunciadas y señala que se reserva "la posibilidad de ejercer cualquier tipo de acción".




Una última confesión II (huida de la vida)


            Me desperté sin saber la hora. La cabeza tronaba en la habitación, doliendo cada vez que abría los ojos. Estaba desnudo. A mi lado dormía una chica morena de la que no recordaba ni su nombre ni veía su cara. Me levanté y fui a la cocina. Tenía una terrible sed y abrí la nevera, cogí una cerveza que vertí sobre mi gaznate sin paladear. Después encendí un cigarro. Tosí varias veces tras la primera calada  y escupí asquerosas flemas en la pila de la sucia cocina. Seguí fumando mi cigarrillo, sentado desnudo en una de las frías sillas de esa cocina maloliente y sucia. Me quité las legañas con los dedos y me rasqué el pelo. Rebusqué un cenicero en la mesa entre botellas de ron, bourbon y vasos sucios. Esto no era un día de juerga ocasional. Era mi amanecer diario. Sin horario. Con la mente en blanco. Mientras tomaba cerveza o café si había suerte  con mi cigarrillo, mi mente estaba en blanco. Sólo miraba fijamente una triste y moribunda planta que estaba en el alfeizar de la ventana de la cocina. Podía pasar ahí horas hasta que me despertase de ese letargo mi acompañante ocasional si había tenido suerte, o esperar algún ruido que rompiera ese momento. Ese día sonó el puto móvil que estaba en el estudio. Me molestó que rompieran ese momento. Mi momento de ausencia. Era Jaime, el manager del grupo. Teníamos unas buenas actuaciones en Sevilla y luego en Conil. Bien pagadas. Y luego, siendo junio,  podíamos quedarnos unos días por tierras gaditanas. El resto del grupo estaba a favor. No iba a ser yo el nota y el plan sonaba bien. Saldríamos al día siguiente desde la salida del AVE en Atocha a las 11.00 h. Así quedamos y colgué. Antes adoraba la música. Ahora era como mirar a mi planta, como beber y follar con desconocidas una noche. Ahora tocaba, sin pensar, sin sentir. Mi día se había convertido en un intento de de pasarlo lo más rápido posible sin que nada me hiciese sentir nada. Noli me tangere.
En ese momento apareció una preciosa chica morena de ojos verdes,  recién levantada con una preciosa sonrisa, tapada con una sábana, que dulcemente me dio los buenos días. Sé quién era. Era Lucía. Ha estado conmigo desde hace mucho tiempo. En mis peores momentos. Ha respetado mi silencio. Nunca me ha agobiado preguntándome por mi pasado. Ha aguantado mi mal carácter. Ha aguantado verme con otras. Me ha recogido cuando he estado tirado por la calle. Y yo la he tratado como una perra. No puedo ni quiero sentir. 





Le dije que desayunase si quería; que  me iba a duchar; que me iba de gira; que ya nos veríamos; que cerrase cuando se fuese. Y me fui al baño e intenté lavar con agua sin bendecir mis pecados. En ese momento no vi ni oí  como Lucía derramaba dolor en las lágrimas que mojaron las sábanas, sus pantalones y  el suelo de mi habitación. Lo que si oí desde la ducha fue el portazo que dio.

sábado, 10 de noviembre de 2012



 Una poesía de un gran poeta

(Yo diagnostiqué y traté una meningitis
vírica a un sobrino nieto de este gran 
poeta, y la mujer que entonces compartía
mi vida le trató a él de una arritmia.
Menuda gilipollez)

 
No te rindas, aún estás a tiempo,
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas, que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y  destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

 
 













Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estás sola,
porque yo te quiero.


    Benedetti



 Una última confesión

Llevo tiempo engañándome y engañando a los que me rodean. Intento aparentar que voy adelante cuando realmente me estoy muriendo un poco cada día. Incluso creo que mi cuerpo vive, pero ya no hay alma en mí. No soy capaz de superar nada. Todo empezó hace cinco años cuando enfermé y yo ya sabía que Ella se iría tarde o temprano y ya no sería la madre de nuestros hijos. Odio mi perfecta visión del futuro. Es uno de los dones que Dios me dio. Que desperdicio haberlo puesto en mí. Cuando ese momento llegó,  intenté provocar mi caída a los infiernos con un accidente de moto que no fue un accidente. Fallé en mi intento y engañé a todos. Luego decidí ir a los infiernos pero de una forma más cobarde. Me disfracé de hombre recuperado y nuevo y me dejé llevar de una forma inmadura por una vida alocada. Alcohol, drogas, follar con todas las tías  que pudiera…. Además de destruir más mi delicada salud y llevarme a las puertas de la muerte, he provocado terribles situaciones que mi mente, una vez lúcida para ver las futuras consecuencias, hubiera desechado. Esa lucidez me abandonó ahogada en el alcohol y otras sustancias. He  estado con diferentes mujeres, he fornicado, he pecado contra Dios y contra el Amor de mi vida. Nadie sabe lo solo que se puede estar cuando entras en esta alocada forma de huir de la vida. Y como diablo en la tierra, he querido compañía. He engatusado y enamorado a  una pequeña y dulce mujer. Una chica que ha sufrido mucho en su pasado ha sido presa fácil para un perro de Satán como yo.


Esta es una historia sobre como el Dolor y el Amor pueden transformar a un hombre bueno en un bastardo. Es una historia de muerte en vida, donde el sufrimiento de uno no es castigo para sí, sino que destruye a otros.